En este enlace de KALIPEDIA, encontraréis información sobre Garcilaso de la Vega para completar la de vuestro libro de texto. Además, aquí os dejamos una completísima información de la web MATERIALES DE LENGUA Y LITERATURA sobre la lírica renacentista en general, de la que os recomendamos sobre todo el epígrafe "Amar es sufrir".
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martes, 19 de febrero de 2013
miércoles, 7 de noviembre de 2012
CÓMO SE VIENE LA MUERTE.....
En este audio, podrás escuchar el texto de las Coplas por la muerte de su padre de Jorge Manrique, magníficamente recitado por Manuel López Castilleja.
Como hemos explicado en clase, esta obra puede relacionarse de alguna manera con las Danzas de la Muerte, que se pusieron de moda en la Europa Medieval (no sólo en la literatura, sino también en la pintura, escultura, etc.) a partir del S. XIV, cosa bastante comprensible si pensamos que es la época en que la Peste Negra hizo estragos en Europa:
"En general, todas las investigaciones coinciden en que la Peste Negra y la crisis del siglo XIV cumplieron un papel de fundamental importancia para el desarrollo y difusión del género (de las danzas de la Muerte o danzas macabras). No es casualidad que los primeros testimonios de la Muerte en el arte medieval aparezcan después de 1350. En 1348 la terrible epidemia devastó la población europea. Durante tres años todo el territorio europeo fue víctima de la terrible enfermedad que se denomino Peste Negra debido a las manchas oscuras que aparecían en los cuerpos de las víctimas. El descenso demográfico fue de proporciones nunca vistas en la historia del hombre. En las vísperas de la epidemia la población europea contaba con aproximadamente 85 millones de habitantes; para el año 1400 se había reducido a 45 millones". [...] Las Danzas de la Muerte son una crítica a los hombres y las cosas del mundo político y social, y una representación plástica y literaria del poder igualador de la muerte. Por más desigualdad que haya en la tierra, tanto el rico como el pobre, el Papa, el Emperador y el campesino serán atrapados por la muerte y serán juzgados por igual el día del Juicio Final. El recuerdo constante de la muerte (memento mori) surgió con el fin de enfatizar la igualdad de todos los hombres frente a la realidad de que todos deben morir sin excepción alguna. En la sociedad medieval de marcados contrastes sociales, esto resultaba una advertencia para el poderoso y un alivio para el desamparado. Fuente: María Laura Pérez Gra, en "Gramma Virtual").
En la procesión, cinco esqueletos saltan al son de un tambor, colocados en forma de cruz. Se trata de dos adultos (la Guadaña y la Bandera) y tres niños (dos Platillos, que llevan un plato con ceniza) y el Reloj (que señala un reloj sin manillas). La Muerte avisa que no perdona a nadie (con la bandera), que siega la vida (con la guadaña) y recuerda que a cualquier hora (reloj sin manillas) acabaremos convertidos en ceniza (platillos).
lunes, 5 de noviembre de 2012
EL ROMANCERO
Además de los romances que tienes en tu libro de texto, te dejamos en esta entrada otros ejemplos. Alguno de ellos, como el de "Las tres cautivas" no es propiamente un romance, sino un romancillo (6 sílabas métricas) pero es interesante para ilustrar la temática variopinta de estas composiciones. Y a continuación "El enamorado y la muerte" en vídeo y varias versiones de "La doncella guerrera"; en una de ellas, verás cómo a veces en lugar de copiarse en versos octosílabos (que es la métrica que ha perdurado), se copiaban en versos de 16 sílabas con una pausa central, con lo cual se convertían en monorrimos.
ROMANCE DE LA DONCELLA GUERRERA (VERSIÓN I)
Pregonadas son las guerras de Francia para Aragón,
¡Cómo las haré yo, triste, viejo y cano, pecador!
¡No reventaras, condesa, por medio del corazón,
que me diste siete hijas, y entre ellas ningún varón!
Allí habló la más chiquita, en razones la mayor:
—No maldigáis a mi madre, que a la guerra me iré yo;
me daréis las vuestras armas, vuestro caballo trotón.
—Conoceránte en los pechos, que asoman bajo el jubón.
—Yo los apretaré, padre, al par de mi corazón.
—Tienes las manos muy blancas, hija no son de varón.
—Yo les quitaré los guantes para que las queme el sol.
—Conocerante en los ojos, que otros más lindos no son.
—Yo los revolveré, padre, como si fuera un traidor.
Al despedirse de todos, se le olvida lo mejor:
—¿Cómo me he de llamar, padre? —Don Martín el de Aragón.
—Y para entrar en las cortes, padre ¿cómo diré yo?
—Bésoos la mano, buen rey, las cortes las guarde Dios.
Dos años anduvo en guerra y nadie la conoció
si no fue el hijo del rey que en sus ojos se prendó.
—Herido vengo, mi madre, de amores me muero yo;
los ojos de Don Martín son de mujer, de hombre no.
—Convídalo tú, mi hijo, a las tiendas a feriar,
si Don Martín es mujer, las galas ha de mirar.
Don Martín como discreto, a mirar las armas va:
—¡Qué rico puñal es éste, para con moros pelear!
—Herido vengo, mi madre, amores me han de matar,
los ojos de Don Martín roban el alma al mirar.
—Llevarasla tú, hijo mío, a la huerta a solazar;
si Don Martín es mujer, a los almendros irá.
Don Martín deja las flores, un vara va a cortar:
—¡Oh, qué varita de fresno para el caballo arrear!
—Hijo, arrójale al regazo tus anillas al jugar:
si Don Martín es varón, las rodillas juntará;
pero si las separase, por mujer se mostrará.
Don Martín muy avisado hubiéralas de juntar.
—Herido vengo, mi madre, amores me han de matar;
los ojos de Don Martín nunca los puedo olvidar.
—Convídalo tú, mi hijo, en los baños a nadar.
Todos se están desnudando; Don Martín muy triste está:
—Cartas me fueron venidas, cartas de grande pesar,
que se halla el Conde mi padre enfermo para finar.
Licencia le pido al rey para irle a visitar.
—Don Martín, esa licencia no te la quiero estorbar.
Ensilla el caballo blanco, de un salto en él va a montar;
por unas vegas arriba corre como un gavilán:
—Adiós, adiós, el buen rey, y tu palacio real;
que dos años te sirvió una doncella leal!.
Óyela el hijo del rey, trás ella va a cabalgar.
—Corre, corre, hijo del rey que no me habrás de alcanzar
hasta en casa de mi padre si quieres irme a buscar.
Campanitas de mi iglesia, ya os oigo repicar;
puentecito, puentecito del río de mi lugar,
una vez te pasé virgen, virgen te vuelvo a pasar.
Abra las puertas, mi padre, ábralas de par en par.
Madre, sáqueme la rueca que traigo ganas de hilar,
que las armas y el caballo bien los supe manejar.
Tras ella el hijo del rey a la puerta fue a llamar.
¡Cómo las haré yo, triste, viejo y cano, pecador!
¡No reventaras, condesa, por medio del corazón,
que me diste siete hijas, y entre ellas ningún varón!
Allí habló la más chiquita, en razones la mayor:
—No maldigáis a mi madre, que a la guerra me iré yo;
me daréis las vuestras armas, vuestro caballo trotón.
—Conoceránte en los pechos, que asoman bajo el jubón.
—Yo los apretaré, padre, al par de mi corazón.
—Tienes las manos muy blancas, hija no son de varón.
—Yo les quitaré los guantes para que las queme el sol.
—Conocerante en los ojos, que otros más lindos no son.
—Yo los revolveré, padre, como si fuera un traidor.
Al despedirse de todos, se le olvida lo mejor:
—¿Cómo me he de llamar, padre? —Don Martín el de Aragón.
—Y para entrar en las cortes, padre ¿cómo diré yo?
—Bésoos la mano, buen rey, las cortes las guarde Dios.
Dos años anduvo en guerra y nadie la conoció
si no fue el hijo del rey que en sus ojos se prendó.
—Herido vengo, mi madre, de amores me muero yo;
los ojos de Don Martín son de mujer, de hombre no.
—Convídalo tú, mi hijo, a las tiendas a feriar,
si Don Martín es mujer, las galas ha de mirar.
Don Martín como discreto, a mirar las armas va:
—¡Qué rico puñal es éste, para con moros pelear!
—Herido vengo, mi madre, amores me han de matar,
los ojos de Don Martín roban el alma al mirar.
—Llevarasla tú, hijo mío, a la huerta a solazar;
si Don Martín es mujer, a los almendros irá.
Don Martín deja las flores, un vara va a cortar:
—¡Oh, qué varita de fresno para el caballo arrear!
—Hijo, arrójale al regazo tus anillas al jugar:
si Don Martín es varón, las rodillas juntará;
pero si las separase, por mujer se mostrará.
Don Martín muy avisado hubiéralas de juntar.
—Herido vengo, mi madre, amores me han de matar;
los ojos de Don Martín nunca los puedo olvidar.
—Convídalo tú, mi hijo, en los baños a nadar.
Todos se están desnudando; Don Martín muy triste está:
—Cartas me fueron venidas, cartas de grande pesar,
que se halla el Conde mi padre enfermo para finar.
Licencia le pido al rey para irle a visitar.
—Don Martín, esa licencia no te la quiero estorbar.
Ensilla el caballo blanco, de un salto en él va a montar;
por unas vegas arriba corre como un gavilán:
—Adiós, adiós, el buen rey, y tu palacio real;
que dos años te sirvió una doncella leal!.
Óyela el hijo del rey, trás ella va a cabalgar.
—Corre, corre, hijo del rey que no me habrás de alcanzar
hasta en casa de mi padre si quieres irme a buscar.
Campanitas de mi iglesia, ya os oigo repicar;
puentecito, puentecito del río de mi lugar,
una vez te pasé virgen, virgen te vuelvo a pasar.
Abra las puertas, mi padre, ábralas de par en par.
Madre, sáqueme la rueca que traigo ganas de hilar,
que las armas y el caballo bien los supe manejar.
Tras ella el hijo del rey a la puerta fue a llamar.
ROMANCE DE LA DONCELLA GUERRERA (VERSIÓN II)
En sevilla un sevillano
siete hijas le dió Dios;
todas siete fueron hembras
todas siete fueron hembras
y ninguno fuE varón.
A la más chiquita de ellas
A la más chiquita de ellas
le llevó la inclinación
de ir a servir a la guerra
de ir a servir a la guerra
vestidita de varón.
Al montar en el caballo
Al montar en el caballo
la espada se le cayó,
por decir maldita sea,
por decir maldita sea,
dijo: Maldita sea yo.
El rey que lo estaba oyendo
El rey que lo estaba oyendo
de amores se cautivó:
- Madre, los ojos de Marcos
- Madre, los ojos de Marcos
son de hembra no de varón.
- Convídala tú, hijo mío,
- Convídala tú, hijo mío,
a los ríos a nadar
que si ella fuese hembra
que si ella fuese hembra
no se querrá desnudar.
Toditos los caballeros
Toditos los caballeros
se empiezan a desnudar.
y el caballero Don Marcos
y el caballero Don Marcos
se ha retirado a llorar.
- ¿Porqué llora usted Don Marcos?
- ¿Porqué llora usted Don Marcos?
- Porque debo de llorar,
por Un falso testimonio
por Un falso testimonio
que me quieren levantar.
- No llores alma querida,
- No llores alma querida,
no llores mi corazón
que eso que tú tanto sientes
que eso que tú tanto sientes
eso lo deseo yo.
domingo, 30 de septiembre de 2012
EL CURIOSO CASO DE LAS JARCHAS
En este vídeo se ilustra el caso de las "jarchas", una de las primeras manifestaciones de la lírica tradicional en la Península, cuyo hallazgo es digno de una película de Indiana Jones. Si crees que exageramos, mira en este enlace el proceso de interpretación y traducción el original hasta llegar a la versión definitiva ¿y piensa que falta la primera versión escrita con caracteres árabes. Mira atentamente el vídeo y responde a las preguntas que tienes a continuación:
1.- ¿Por qué son importantes las jarchas?
2.- ¿De qué año aproximadamente son las más antiguas?
3.- Lengua en que están escritas:
4.- Dentro de la temática amorosa ¿qué temas concretos tratan estos poemillas?
5.- ¿Quién habla?
6.- ¿A quién se dirige?
7.- "Las jarchas están escritas en aljamiado" ¿Qué quiere decir eso?
8.- ¿Cómo se dice "amado" en árabe/mozárabe?
9.- ¿En qué poemas cultos estaban incluidas?
10.- ¿La jarcha es culta o popular?
11.- Completa la jarcha siguiente:
Boquita de ....................
dulce como la ...............
ven, ................................
Amigo mío, ven a mí
aún amándome
como el otro día.
12.- ¿Quién las descubrió?
13.- ¿Dónde se hallaron?
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